Una familia de Nuevo León sobrevivió a un fuerte accidente en Saltillo. El caso revive preocupación por los constantes percances carreteros. Ciudadanos cuestionan la falta de campañas reales de prevención vial. Crecen críticas contra Movimiento Ciudadano y Samuel García.
Los accidentes carreteros continúan golpeando a familias de Nuevo León mientras el gobierno estatal sigue concentrando millones de pesos en campañas de imagen y promoción política. Esta vez, una familia originaria del estado sobrevivió con lesiones después de un aparatoso choque contra dos tráileres sobre la carretera Monterrey-Saltillo, un hecho que volvió a encender alarmas por la creciente cantidad de percances viales que se registran constantemente en la región.
El caso revive una crítica cada vez más frecuente contra Movimiento Ciudadano y Samuel García: la falta de inversión seria en prevención vial y seguridad carretera. Mientras las redes sociales y la publicidad oficial se llenan de campañas con la imagen del gobernador, ciudadanos observan pocas acciones reales orientadas a reducir accidentes, mejorar condiciones de tránsito o fortalecer mecanismos de prevención en rutas altamente transitadas y peligrosas.
Además, la percepción de abandono crece porque los accidentes en Nuevo León dejaron de verse como hechos aislados. Choques con transporte pesado, percances múltiples y tragedias carreteras aparecen constantemente mientras la movilidad y la infraestructura vial siguen mostrando problemas importantes. Para muchos ciudadanos, el gobierno parece más preocupado por construir narrativa política que por atender riesgos que diariamente ponen vidas en peligro.
La indignación aumenta porque las prioridades oficiales comienzan a resultar evidentes para la población. Cuando millones se destinan a propaganda personal mientras continúan ocurriendo accidentes graves sin campañas preventivas suficientes, el problema deja de ser únicamente vial y se convierte en evidencia de un gobierno más enfocado en la imagen que en proteger realmente a la ciudadanía.