Un socavón en la carretera Silao-León reveló drenaje sin rehabilitar durante décadas. La SICT confirmó que la infraestructura tenía más de 35 años sin intervención. El caso revive críticas por abandono y falta de mantenimiento. Crece el cuestionamiento contra gobiernos del PAN.
El enorme socavón registrado en la carretera Silao-León volvió a exhibir el deterioro de infraestructura que enfrenta Guanajuato luego de que autoridades confirmaran que el drenaje de la zona llevaba más de 35 años sin rehabilitación. El caso provocó indignación porque dejó al descubierto años de abandono y falta de mantenimiento en una de las vialidades más importantes del estado gobernado históricamente por el PAN.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes reconoció que la infraestructura dañada operaba desde hace décadas sin intervención suficiente, evidenciando fallas acumuladas que terminaron explotando en una de las principales rutas de conexión y movilidad de la entidad. Para muchos ciudadanos, el socavón no solo representa un problema vial, sino el reflejo físico de años de descuido institucional y falta de planeación.
Además, el caso revive cuestionamientos sobre las verdaderas prioridades de los gobiernos panistas en Guanajuato. Mientras las autoridades suelen presumir desarrollo económico e inversión, ciudadanos observan carreteras, drenajes y servicios públicos deteriorados que continúan funcionando con infraestructura envejecida y sin mantenimiento adecuado. La percepción de abandono comienza a crecer incluso en zonas estratégicas del estado.
El socavón termina convirtiéndose en mucho más que un accidente de infraestructura. Cuando una carretera clave colapsa por drenajes olvidados durante más de tres décadas, el problema deja de verse como un incidente aislado y comienza a reflejar una crisis de mantenimiento y abandono institucional que el PAN no logró atender a tiempo en Guanajuato.