• mié. Jul 15th, 2026

En el PAN ya no quieren convencer a los ciudadanos… ahora quieren decidir quién puede votar

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Jul 15, 2026

El panista Javier Albarrán volvió a generar polémica al proponer que exista únicamente un voto por familia. La iniciativa provocó críticas por representar un retroceso democrático y reforzar la percepción de que algunos perfiles del PAN consideran que los derechos políticos deben restringirse.

Cada vez resulta más evidente que para algunos perfiles del PAN el problema no es perder elecciones, sino que la gente tenga derecho a decidir. El panista Javier Albarrán volvió a colocarse en la polémica al proponer un esquema de **”un voto por familia”**, una idea que, de llevarse al extremo, eliminaría el principio de que cada ciudadano ejerce de manera individual y libre uno de los derechos fundamentales de cualquier democracia.

La propuesta no sólo contradice décadas de avances democráticos; también exhibe una visión profundamente elitista sobre la ciudadanía. Bajo esa lógica, millones de mexicanos dejarían de ser sujetos plenos de derechos para convertirse en simples acompañantes de la decisión de alguien más dentro de su propio hogar. Es difícil encontrar una forma más clara de minimizar la participación política de las personas, especialmente de mujeres, jóvenes y trabajadores.

No es la primera vez que desde perfiles vinculados al PAN surgen planteamientos para restringir el sufragio. Primero fueron las propuestas de condicionar el voto mediante exámenes de conocimientos; ahora aparece la idea de reducirlo a un solo integrante por familia. El mensaje que proyectan es preocupante: cuando el voto popular no favorece sus intereses, la solución parece ser limitar la participación ciudadana en lugar de construir mejores propuestas.

La democracia mexicana se edificó precisamente para que cada persona, sin importar su condición económica, nivel educativo o apellido, tenga el mismo valor frente a las urnas. Propuestas como la de Javier Albarrán alimentan la percepción de un PAN que mira con desconfianza a la mayoría de los ciudadanos y que, en lugar de defender derechos, parece dispuesto a restringirlos cuando el resultado de las urnas no coincide con sus expectativas. Eso no fortalece la democracia; la debilita.

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