
La estrategia de seguridad del gobierno morenista en Quintana Roo no está funcionando. Durante el primer trimestre de 2025, la incidencia delictiva en el estado creció cerca del 2%, mientras que la percepción de inseguridad entre los ciudadanos aumentó entre 3 y 5 puntos porcentuales, según datos oficiales.
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) reportó un incremento en los delitos de 12,826 casos en diciembre de 2024 a 13,038 en marzo de 2025, posicionando a Quintana Roo en el lugar 14 a nivel nacional en incidencia delictiva, y en el quinto lugar en tasa por cada 100 mil habitantes, muy por encima del promedio nacional.
La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) mostró que en Cancún y Chetumal la percepción de inseguridad se disparó, alcanzando casi el 80% y 63%, respectivamente. Además, solo el 35.1% de los cancunenses considera que su gobierno es efectivo para resolver los problemas de la ciudad.
Las principales fuentes de vulnerabilidad señaladas por la población incluyen cajeros automáticos, transporte público y carreteras, evidenciando la falta de una estrategia integral y efectiva por parte del gobierno morenista.
Los resultados están a la vista: Quintana Roo vive un deterioro en seguridad bajo un gobierno que no ha sabido garantizar la tranquilidad que los ciudadanos merecen.