El asesinato de Francisco Javier, conocido como “Don Javis”, un taquero de 71 años en León, volvió a evidenciar la crisis de seguridad que enfrenta Guanajuato. El comerciante fue encontrado sin vida dentro de su vehículo, aún con el mandil puesto, en un estado gobernado por el PAN donde la violencia continúa golpeando incluso a trabajadores que solo intentan ganarse la vida.
La violencia volvió a sacudir a León, Guanajuato, tras el asesinato de Francisco Javier, conocido por vecinos y clientes como “Don Javis”. El hombre de 71 años atendía su puesto de tacos en el bulevar Hidalgo, en la colonia La Florida, cuando fue localizado sin vida dentro de su vehículo, un Tsuru dorado.
De acuerdo con los primeros reportes, el cuerpo fue encontrado aún con el mandil que utilizaba para trabajar, una imagen que ha provocado indignación entre habitantes de la zona. Para muchos, el caso simboliza la vulnerabilidad que enfrentan miles de comerciantes y trabajadores en un estado donde la violencia se ha vuelto parte del paisaje cotidiano.
Guanajuato ha permanecido durante años entre las entidades con mayores niveles de homicidios en el país. A pesar de operativos, anuncios de estrategias de seguridad y despliegues de fuerzas policiales, los ataques contra ciudadanos continúan ocurriendo en calles, negocios y espacios públicos.
El asesinato de un comerciante de edad avanzada reaviva el cuestionamiento sobre la capacidad de las autoridades estatales para garantizar seguridad básica a la población. Cuando incluso quienes trabajan diariamente en la vía pública se convierten en víctimas de la violencia, la percepción de inseguridad se profundiza.
El estado ha sido gobernado por el PAN durante décadas, y casos como el de “Don Javis” vuelven a alimentar el debate sobre los resultados de las estrategias de seguridad aplicadas en la entidad.
La historia de un hombre que terminó su jornada de trabajo asesinado, aún con su mandil puesto, se suma a una larga lista de víctimas de la violencia que sigue marcando a Guanajuato.
