Ciudad Juárez y Chihuahua aparecen en el ranking de las 50 ciudades más violentas del mundo, evidenciando la crisis de seguridad en un estado gobernado por el Partido Acción Nacional.
Ciudad Juárez se posicionó en el lugar 17 del listado internacional, con 950 homicidios registrados, mientras que la capital del estado ocupó el lugar 40, con 337 homicidios. Las cifras reflejan un entorno de violencia persistente que impacta directamente en la vida cotidiana de miles de familias.
La presencia de ambas ciudades en este ranking revive cuestionamientos sobre la efectividad de las estrategias de seguridad implementadas en la entidad. Pese a discursos oficiales que presumen coordinación y resultados, los indicadores colocan a Chihuahua en una posición crítica a nivel global.
Especialistas en seguridad han señalado que la permanencia en estos listados no responde a hechos aislados, sino a fenómenos estructurales vinculados a la operación del crimen organizado, la disputa territorial y deficiencias en prevención y procuración de justicia.
El impacto no solo es estadístico: la violencia repercute en la percepción internacional, la atracción de inversión y la estabilidad social del estado.
Mientras tanto, la ciudadanía enfrenta las consecuencias de una crisis que exige respuestas integrales y resultados sostenibles en materia de seguridad pública.
