Las tensiones dentro de la coalición gobernante en Oaxaca quedaron expuestas luego de que el senador Benjamín Robles acusara que al Partido del Trabajo lo tratan como “perros de rancho”. Las declaraciones evidencian la creciente disputa entre Morena, PT y PVEM por el control de candidaturas rumbo a las elecciones de 2027.
Las fracturas dentro de la coalición oficialista en Oaxaca comenzaron a hacerse públicas luego de las declaraciones del senador Benjamín Robles, quien denunció que dentro de la alianza política han tratado al Partido del Trabajo como “perros de rancho”.
La expresión, lanzada en medio de tensiones políticas internas, refleja el deterioro en la relación entre los partidos que integran el bloque gobernante. Las diferencias no solo evidencian malestar político, sino también una disputa abierta por espacios de poder.
Analistas políticos señalan que el conflicto tiene como fondo la pelea por las candidaturas rumbo al proceso electoral de 2027, donde Morena, el PT y el PVEM buscan asegurar posiciones estratégicas en el mapa político estatal.
Este tipo de confrontaciones internas revela que la llamada coalición oficialista enfrenta cada vez más dificultades para mantener cohesión política, especialmente cuando se acercan los procesos electorales y aumenta la presión por el reparto de candidaturas.
Las declaraciones del senador han alimentado la percepción de que la alianza entre estos partidos funciona más por conveniencia electoral que por una agenda política común.
Mientras los partidos aliados se confrontan públicamente, el escenario político en Oaxaca comienza a mostrar señales de fragmentación dentro del bloque que actualmente controla el poder.
