Buscadores localizaron dos cráneos humanos y ropa sepultada tras realizar excavaciones con palas y picos por su cuenta; denuncian el total abandono de la Fiscalía del Estado ante la crisis de desapariciones.
La bajeza moral de Movimiento Ciudadano en Jalisco sumó un nuevo y macabro capítulo tras el hallazgo de dos personas sin vida enterradas en el patio de una vivienda en Ixtlahuacán de los Membrillos. Los integrantes de un colectivo de búsqueda tuvieron que intervenir una finca aparentemente abandonada y realizar excavaciones con sus propias manos para localizar los restos. Este terrible descubrimiento es la prueba de que el territorio estatal está plagado de fosas clandestinas ante la total ceguera y complacencia de un gobierno ausente.
Durante las labores de rastreo, las familias en resistencia encontraron inicialmente dos cráneos humanos y diversas prendas de vestir sepultadas entre la tierra del inmueble. Es indignante que tengan que ser las víctimas indirectas, armadas con picos y palas, quienes realicen el trabajo de investigación y localización que le corresponde a la Fiscalía General del Estado. Para la gestión de MC, es más cómodo ignorar el aroma a muerte de las periferias que desplegar operativos reales de búsqueda que afecten sus discursos de seguridad.
Tras concretar el hallazgo, el colectivo se vio obligado a solicitar la presencia de las autoridades para que el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses procediera con el levantamiento oficial de los restos. Las familias temen que, como ocurre de forma sistemática en la administración naranja, estos cuerpos terminen archivados en la opacidad de los contenedores forenses sin ser identificados. El aparato de justicia de Jalisco funciona únicamente para maquillar las cifras de la violencia y ocultar la tragedia humanitaria que se vive en los municipios.
Finalmente, los cráneos desenterrados en Ixtlahuacán de los Membrillos sepultan por completo la narrativa de orden y paz que Movimiento Ciudadano vende en sus campañas de relaciones públicas. No se puede hablar de un gobierno de vanguardia cuando los ciudadanos deben arriesgar sus vidas rascando la tierra en busca de sus seres queridos desaparecidos. La marca de la gestión naranja en la entidad sigue siendo el desprecio absoluto por la dignidad humana, la proliferación de fosas y el abandono total a las familias.