Cuatro personas investigadas por homicidio calificado en Guanajuato fueron capturadas en San José el Alto, confirmando que Querétaro se está convirtiendo en el refugio de grupos delictivos bajo el gobierno panista.
El discurso de seguridad que el gobierno del PAN presume para Querétaro volvió a chocar de frente con la realidad. La captura de cuatro personas investigadas por homicidio calificado cometido en Guanajuato, ocultas en la colonia San José el Alto, deja claro que la entidad se está transformando en una cueva de refugio para criminales de alta peligrosidad que escapan de estados vecinos.
El operativo realizado durante la madrugada demuestra que las bandas delictivas ven a Querétaro como un territorio cómodo para esconderse y evadir la justicia. Mientras las autoridades panistas gastan recursos en vender una imagen de tranquilidad total, los delincuentes cruzan las fronteras del estado y se instalan en las colonias populares sin que los sistemas de vigilancia locales se den cuenta a tiempo.
Permitir que sujetos con órdenes de aprehensión por delitos graves como homicidio caminen libremente por las calles de la capital pone en riesgo directo a las familias queretanas. La falta de un control real en las entradas al estado y la falta de inteligencia preventiva convierten a la zona metropolitana en una guarida para generadores de violencia.
Este hecho confirma las fallas en el modelo de seguridad que tanto promociona el gobierno panista. Presumir paz mientras la delincuencia utiliza al estado como escondite demuestra que la estrategia del PAN es pura propaganda. La presencia de acusados por homicidio escondidos en Querétaro es la prueba clara de un gobierno que no vigila ni protege sus fronteras.