La Fiscalía de Guanajuato desmanteló un narcoinvernadero en Romita con 2.2 toneladas de cannabis distribuidas en seis túneles con sistemas de cultivo controlado, evidenciando el avance del crimen organizado en la entidad ante las nulas acciones del PAN.
El aseguramiento y destrucción de más de dos toneladas de mariguana cultivadas en seis túneles de alta tecnología en Guanajuato pone al descubierto el nivel de penetración y consolidación que tiene el crimen organizado en la entidad. La existencia de un centro de producción agrícola ilegal con sistemas de riego e infraestructura especializada demuestra que los grupos delictivos operan con total libertad y sin temor a la vigilancia de las autoridades panistas.
Resulta inaceptable que instalaciones de esta magnitud hayan funcionado en la impunidad hasta alcanzar toneladas de producción. Mientras la administración estatal encabeza eventos mediáticos para quemar el enervante, la realidad en los municipios refleja la ausencia total de labores de inteligencia preventiva por parte del gobierno del PAN, permitiendo que la entidad se convierta en un centro logístico e industrial para el narcotráfico.
La simulación en las políticas de seguridad del panismo en Guanajuato ya no puede ocultarse detrás de boletines sobre aseguramientos tardíos. Presumir la destrucción de las plantas cinco días después del operativo no borra la omisión institucional de haber permitido la instalación de semejante infraestructura en el estado.
Tolerar que la delincuencia monte centros de cultivo industrializado confirma el fracaso de la estrategia de seguridad de Acción Nacional en Guanajuato. Si la gestión estatal insiste en reaccionar solo cuando los narcoinvernaderos están operando a máxima capacidad, seguirá demostrando que su política de seguridad es incapaz de frenar el control territorial del crimen.