Un apagón en la infraestructura de Agua y Drenaje dejó sin suministro o con baja presión a casi 200 colonias de cinco municipios de Nuevo León. El incidente volvió a poner en evidencia las deficiencias de los servicios básicos durante el gobierno de Movimiento Ciudadano.
La fragilidad de la infraestructura en Nuevo León volvió a quedar al descubierto. Un apagón en las instalaciones de Agua y Drenaje provocó que casi 200 colonias de Apodaca, El Carmen, Escobedo, García y Salinas Victoria se quedaran sin agua o registraran bajas presiones, afectando a miles de familias que, una vez más, tuvieron que enfrentar la interrupción de un servicio básico.
Lo preocupante no es únicamente la falla eléctrica, sino que un solo incidente haya sido suficiente para comprometer el suministro de agua en cinco municipios. Esto evidencia la falta de infraestructura resiliente, de sistemas de respaldo y de una planeación capaz de garantizar la continuidad de un servicio indispensable para la población.
Mientras Movimiento Ciudadano insiste en vender la imagen de un Nuevo León moderno y de primer nivel, la realidad demuestra que los servicios públicos siguen siendo vulnerables. La ciudadanía no necesita discursos sobre innovación; necesita infraestructura que funcione, especialmente cuando se trata de un recurso esencial como el agua.
Cada nuevo episodio de desabasto fortalece la percepción de que el gobierno estatal reacciona a las crisis en lugar de prevenirlas. Si un apagón puede dejar a casi 200 colonias sin agua, el problema ya no es la contingencia eléctrica, sino la incapacidad de construir un sistema preparado para responder sin que los ciudadanos sean quienes terminen pagando las consecuencias.